Para alquilar una casa, un departamento o un local, en general te pedirán tu DNI, un sustento de ingresos y el pago de una garantía y de la primera renta por adelantado. Cada propietario fija sus condiciones, así que lo más importante es que todo quede en un contrato escrito. Esta guía resume qué preparar y qué revisar antes de firmar.
¿Qué documentos te piden para alquilar?
Lo usual es presentar:
- DNI, o carné de extranjería o pasaporte si eres extranjero.
- Sustento de ingresos: boletas de pago, recibos por honorarios, estados de cuenta o una constancia de trabajo.
- Referencias, por ejemplo de un alquiler anterior.
- En algunos casos, un aval o fiador que responda si no pagas.
Si alquilas un local a nombre de una empresa, también suelen pedir la ficha RUC, la vigencia de poder del representante y su DNI.
¿Qué pagos se hacen al inicio?
En general, se paga una garantía y la renta del primer mes por adelantado; algunos propietarios piden más de un mes. La garantía no es un pago de renta: sirve para cubrir daños o deudas al final del alquiler y, si no los hay, se devuelve. Si hay un corredor o una inmobiliaria de por medio, pregunta antes si cobra comisión y quién la paga.
Algunas precauciones:
- No pagues nada por un inmueble que no has visitado.
- Paga por transferencia o depósito a una cuenta a nombre del propietario, y pide un recibo por cada pago.
- Desconfía de precios muy por debajo de los de la zona o de quien te apura a “separar” con un depósito.
¿Cómo verificas que quien alquila es el propietario?
Pide el número de partida y revisa la copia literal en SUNARP: el nombre del propietario debe coincidir con el DNI de quien firma. Si firma otra persona, debe tener un poder o una autorización escrita del propietario. Y si quien te alquila también es inquilino, es decir, si se trata de un subarriendo, pide la autorización escrita del propietario.
¿Qué debe decir el contrato?
El contrato de arrendamiento debe ser por escrito y claro en estos puntos:
- Partes e inmueble: nombres, DNI, dirección y, de ser posible, la partida registral.
- Renta: monto, moneda, fecha y forma de pago, y si habrá aumentos.
- Garantía y adelanto: montos, usos y forma de devolución.
- Plazo: fecha de inicio y de fin, si se renueva, con cuánta anticipación hay que avisar para salir y si hay penalidad por salida anticipada.
- Servicios y arbitrios: quién paga luz, agua, gas, internet, mantenimiento del edificio y arbitrios municipales.
- Reparaciones: qué arreglos asume el propietario y cuáles el inquilino.
- Uso: vivienda o comercio, número de ocupantes, mascotas y si se permite subarrendar.
- Mejoras: si puedes hacer cambios y qué pasa con ellos cuando te vayas.
- Entrega y devolución: en qué estado se recibe y se devuelve el inmueble, con un inventario anexo.
Legalizar las firmas ante notario no es obligatorio, pero es una recomendación común: da fecha cierta al contrato y ayuda a probar lo acordado. Si el contrato incluye una cláusula de allanamiento a futuro, que facilita el desalojo si no pagas o si vence el plazo, léela con atención antes de firmar.
¿Qué revisar al recibir el inmueble?
Haz un inventario y un acta de entrega firmados por ambas partes. Incluye:
- El estado de paredes, pisos, techos, puertas y ventanas.
- El funcionamiento de caños, inodoros, terma, tomacorrientes e interruptores.
- Los muebles y electrodomésticos incluidos.
- La lectura de los medidores de luz, agua y gas.
- El número de llaves entregadas.
- Fotos y videos con fecha.
Pide también los últimos recibos de servicios pagados, para no heredar deudas del inquilino anterior. Al devolver el inmueble, usa esa misma acta para comparar y acordar la devolución de la garantía.
¿Y si alquilas un local comercial?
Antes de firmar, consulta en la municipalidad si el giro de tu negocio está permitido en esa zona (compatibilidad de uso) y qué necesitas para la licencia de funcionamiento, que incluye condiciones de seguridad según el riesgo de la actividad. Si el local necesita adecuaciones, acuerda por escrito quién las paga y deja constancia de que el propietario las autoriza. Los cambios que tocan muros portantes, columnas o vigas necesitan la revisión de un ingeniero y, en general, licencia.
¿Te ayudamos?
Si eres propietario, te ayudamos a publicar tu inmueble con información clara y a dejar el alquiler por escrito. Si buscas alquilar, te mostramos opciones y te explicamos el contrato antes de que firmes. Escríbenos por WhatsApp y cuéntanos qué buscas.